sábado, 27 de julio de 2013

Capítulo 19: El Caballero Medieval

La cafetería estaba a rebosar. Sólo quedaba un asiento libre, por lo que me apropié de él lo más rápido que pude. Cuando me quise dar cuenta, estaba compartiendo mesa con un hombre de pelo blanco, con alguna que otra arruga tan profunda como un cráter, bien afeitado y vestido con un polo negro de marca. Me recibió con una sonrisa.
-Hay más gente que en la guerra ¿eh?, me dijo.
-Eso parece, respondí con una sonrisa. ¿Te importa compartir mesa?
-En absoluto. Me llamo Amadís, por cierto. Me tendió la mano.
-Circe. ¿No soy la única que tiene un nombre poco convencional o acaso estoy con el famoso Amadís de Gaula?
-Más bien lo primero, no soy tan viejo como el caballero. Digamos que mi padre era una versión de Don Quijote. Calló unos segundos. ¿Cuál es tu escusa?
-Era el nombre de mi abuela. ¿Me guardas el sitio? Necesito comida, si no empezaré a devorar cerebros.
Tras una leve risotada, asintió. El hambre había provocado que mis tripas rugiesen de tal forma que casi parecían hablar. Pedí el bollo más grande que había en la barra y volví con mi acompañante. Estuvimos hablando un buen rato, incluso después de acabar con el antojo. Amadís estaba en el hospital ya que su hijo estaba en coma.
-Estoy muy preocupado, pero sé que saldrá adelante. Es muy fuerte, me dijo.
Miré el reloj. Pensé que ya era hora de irse.
-Se me ha hecho tarde, dije finalmente
-Yo debería volver con mi hijo. Despertará de un momento a otro.

Nos despedimos con dos besos y me dirigí hasta mi coche. Durante el camino, no pude dejar de pensar en lo agradable que era Amadís. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario